martes, 26 de octubre de 2010

El Diablo



EL COMODÍN
Es culpable el que esgrime el dedo acusador.
ANÓNIMO
Se halla en un vestíbulo oscuro iluminado por teas. Las llamas brotan de cuencos de aceite suspendidos del techo con cadenas. La iluminación es tenue y el aire frío. Penetra en una gran sala sin ventanas y llega al pie de una escalinata. De las paredes cuelgan instrumentos de castigo o penitencia: látigos, hierros y flagelos diseñados para causar sufrimiento a través del sentido del tacto. Su pie resbala a causa de la sangre desparramada por el suelo. De una bombilla situada en el techo mana una luz amarilla y difusa. En el fondo del pasillo alguien grita de dolor. ¿Qué ocurre entonces?
El Diablo representa todo aquello que es negativo y nos frena. ¿Culpamos de nuestra falta de determinación y éxito a las cosas negativas? ¿Son reales estas barreras o las creamos para sabotearnos?
La carta del Diablo hace referencia a la falta de clarividencia. La gente puede estancarse en esta carta, como en cualquier otra, pero en este caso resulta realmente lóbrego. Las personas que se estancan en su sentimiento de culpabilidad son su peor Diablo. Se castigan con la enfermedad, la depresión y el empobrecimiento. No se trata, forzosamente, del empobrecimiento económico —porque el Diablo puede, supuestamente, conceder dinero a sus partidarios—, sino de la incapacidad para obtener cosas. La gente que gana dinero por medios perniciosos, esto es, a través del narcotráfico, la prostitución, la explotación o el crimen, acumulará capital, pero nunca
disfrutará realmente de lo que éste les aporta. El dinero obtenido de tales fuentes es, en cierto modo, «oro ficticio» que en un principio parece solucionar los problemas, pero que a la mañana siguiente se convierte en polvo. La felicidad que se esperaba obtener de ese dinero simplemente no existirá. Se diría que existe una maldición sobre el dinero adquirido mediante estas vías.
La carta del Diablo nos recuerda que debemos aferrarnos a nuestros principios éticos y no transigir, aunque con ello los compañeros nos condenen al ostracismo.
La representación tradicional de la carta del Diablo consiste en un hombre y una mujer encadenados por una figura diabólica. La carta del Diablo simboliza la falsa impresión de
estar atrapados, pero si observamos detenidamente la carta veremos que las cadenas están bastante sueltas. Así pues, la esclavitud es, básicamente, una elección personal.
El Diablo se guía por el principio de la culpa, el remordimiento y la autoabnegación. Mucha gente se condena por sus malas acciones pasadas. Viven en el abandono y la esclavitud, las dos caras de la moneda, y creen que la vida no puede ofrecerles nada nuevo o diferente. Las personas adictas a las drogas constituyen el ejemplo más claro de esta cadena. El Diablo integra todos los aspectos de la coacción y la esclavitud.
Representa todo aquello de lo que debemos desprendernos. Tal vez, al principio, parezca placentero, pero en realidad no hace más que mantenernos aferrados a los viejos
patrones del pasado. «Más vale malo conocido que bueno por conocer», dicen. La carta del Diablo nos insta a enfrentarnos a nuestra actitud negativa y a empezar a vernos de forma más positiva. Debemos amarnos y aceptarnos a nosotros mismos y dejar de juzgarnos y censurarnos. Una cosa es estar excesivamente satisfecho de uno mismo y otra negarse a aceptar la belleza, la fuerza y la sabiduría personales. ¡Observe cuán sabio puede ser algunas veces! ¡Observe cuán bello es! Es su mente, y sólo su mente, quien sostiene que usted es todo menos perfecto.
El Diablo nos enseña a observar las situaciones. ¿Se nos aparecen colmadas de problemas y dificultades o somos capaces de ver en ellas oportunidades ocultas?
Si tropieza con la tentación, la injusticia, la contradicción, la duda o la adversidad, mantenga la fe en el fuego sagrado que yace en su interior. Convénzase de que nada ni nadie puede apagar o arrebatarle ese fuego.
El Diablo puede, asimismo, ser muy positivo en nuestras vidas. En cierto modo, el Diablo
me ha ayudado a valorar la vida y a adquirir la energía necesaria para superar mis propias limitaciones. No podía seguir ocultándome bajo su dominación: «No puedo hacerlo», «Soy estúpido», «Es demasiado caro», «Nadie me quiere», etc. Enfrentándome al Diablo he hallado el mejor remedio para relacionarme con él: una buena carcajada. Es todo lo que hace falta. Si puede reírse de sus propios problemas, lleva medio camino ganado.


ASPECTOS NEGATIVOS DEL DIABLO

Ignorancia, codicia, envidia, demasiado orgullo, intolerante, mal uso del poder,
manipulación, odio, represión, falso propósito, malhumor, pesimista, derrotismo,
autocastigo, castigo corporal, tiránico, egoísmo, necesidad de poner a prueba a los
demás, terco, necesidad de dominar, demostrará que usted está equivocado, anulación,
negación, no respeta los derechos de los demás, rígido/inflexible, taimado, perverso,
complejo/telaraña, delator, vicios/sadismo, fatalismo, miseria.


PALABRAS CLAVE DEL DIABLO

Pensante, cambio de opinión, reflejo, indulgente/tolerante, compara, futuro, serio,
respeto, estructura, prudente, calculado, convencional, trabajador, disciplinado,
responsable, reservado.


SUGERENCIAS DEL DIABLO

Cuando dude de sus actos, observe sus motivaciones. No imponga sus opiniones o
voluntad a los demás. No castigue por placer. No anule.
Aprenda a reírse de los problemas. Sea amable consigo mismo y con los demás. La única
fuerza capaz de vencer el mal es el amor Divino. Los principios del amor armonizan todas
las cosas. Aprenda a amar.
Libérese de las ataduras tomando conciencia de su libertad para elegir. Desarrolle una
mayor autoestima.

La Templanza



LA COMBINACIÓN PERFECTA
Cuanto hay detrás y delante de nosotros son nimiedades en comparación con lo que yace
dentro de nosotros.
LEYENDA DE UNA PANCARTA EN UNA MANIFESTACIÓN EN LA INDIA, 1978.


Camina por una carretera que se extiende hasta perderse en la lejanía. Mientras avanza, a un lado divisa un remanso de agua que brilla de una forma especial. Se aproxima para observarlo de cerca y contempla su propio reflejo. En ese momento se produce un cambio en la superficie del agua. Un movimiento de rizo recorre la superficie y, de repente, no sólo ve su propio reflejo, sino el de otro ser que se halla de pie a su lado. Sobresaltado, se vuelve y ve a un ángel que desprende un intenso resplandor. El ángel sostiene una copa en cada mano y entre ellas fluye el agua —o algo que semeja agua—, cruzando el aire. El ángel ha venido a entregarle un mensaje. Usted intenta hablar, pero no puede. Con todo, es capaz de comunicarse a través de la mente. ¿Qué ocurre entre usted y el ángel en este día de buen augurio? Dé vida a la escena.
La Templanza utilizada en el Tarot tiene un significado diferente del que empleaba, por ejemplo, la Sociedad de la Templanza que en la década de 1930 luchó por la prohibición del alcohol. Aquí hace referencia al proceso de puesta a prueba y refinamiento, como la espada que es templada en el yunque antes de pulirla para su venta. La Templanza nos induce a observar las experiencias de la vida que nos han puesto a prueba, permitiéndonos mejorar como personas.
La Templanza, en realidad, no es más que una indicación de los problemas que debemos afrontar y solucionar en la vida. Si somos capaces de purificarnos, la Templanza se manifestará en forma de ayuda «desde arriba». Puede ser una terapia, un asesoramiento o un tratamiento curativo. Así pues, debemos pasar por la Templanza a fin de limpiar y purificar nuestra alma del karma negativo. La Templanza es, en cierto modo, un parabrisas empañado: necesitamos limpiarlo para ver la carretera.
Con la Templanza reconocemos que hemos nacido aquí, en la Tierra, como piedras sin pulir. Cada persona es una piedra preciosa todavía por descubrir. El diamante, al principio, no es más que una piedra desigual, mellada y opaca. Hay que someterlo a varios procesos para dejar al descubierto su belleza y translucidez. El mismo principio es aplicable al alma. La Templanza es como una bola de cristal: representa la claridad.
Trabaje con piedras preciosas y semipreciosas. Identifíquese con ellas, sea como ellas. Medite sobre su belleza, colores y pureza. Observe cómo captan y reflejan la luz. Pídales que le otorguen sus propiedades y virtudes.
La carta de la Templanza nos anima a desarrollar nuestra conciencia en relación con las verdades que plantean la filosofía y la religión. No nos dice que las aceptemos ciegamente, sino que, al mirar la vida desde esa perspectiva, quizá encontraremos una importante e inesperada fuente de satisfacción.
También nos insta a observar aquello que apoyamos. ¿Apoyamos a nuestros amigos de forma positiva, tal como nos gustaría que ellos nos apoyaran? Si estamos descontentos con algo, no olvidemos que poseemos el poder de retirarle nuestro apoyo. Si, por ejemplo, nos desagrada la ingente cantidad de violencia y maldad de los medios de comunicación, deberíamos dejar de comprar las revistas y periódicos que la fomentan. Nuestro dinero, tiempo y atención son votos a través de los cuales podemos manifestar nuestro acuerdo o desacuerdo con algo.
La carta de la Templanza también rige la curación y nos muestra las diferentes formas curativas a las que podemos acceder. La homeopatía es, actualmente, una opción muy respetada frente a la medicina ortodoxa. La acupuntura, la hipnoterapia, los cristales, el equilibrio de los chakras. ¿Cuál de estas formas curativas ha probado? Probablemente obtendrá mejores resultados recurriendo a una de estas alternativas que visitando al médico para que le recete un medicamento contra los síntomas del mal que sufre. Si no ha probado ninguna, intente al menos, por ejemplo, el «shiatsu». Acuda a un profesional de alguna de estas terapias y deje que desenrede los nudos y elimine los obstáculos que padece.


ASPECTOS NEGATIVOS DE LA TEMPLANZA

Atascada en el pasado, demasiado delicada, miedo a ser herida, sucia, sensible al dolor,
curadores que necesitan cura, ¡estoy bien!, se resiste a aprender, busca la salida fácil de
los traumas pasados.


PALABRAS CLAVE DE LA TEMPLANZA

Nueva enseñanza, elevación espiritual, fuego y hielo, alineación, puente, honrada,
enérgica, exploradora, iluminación, transparente, realza, brillo, estilo, fusión, misión.


SUGERENCIAS DE LA TEMPLANZA

Cultive la espiritualidad.
Practique la autocuración.
Si no puede hacerlo solo, únase a un grupo de apoyo.
Muéstrese partidario de las prácticas curativas alternativas.
Para desarrollar un mayor estado de conciencia es preciso mirar el pasado a fin de
comprender el presente.
Instale la verdad en su alma y será libre.

La Muerte



RENACIMIENTO
El cambio nunca es pérdida, es sólo cambio.
PENSAMIENTO BUDISTA

Poco a poco, advierte que está rodeado por una niebla espesa y oscura. Aunque no ve nada y tiembla de frío, decide avanzar en una dirección elegida al azar. A los pocos pasos tropieza con un canto rodado y se da cuenta de que se encuentra en medio de un antiguo círculo de piedras célticas. Reina un silencio sepulcral. Ningún sonido atraviesa la espesa niebla que cubre la zona. Se pregunta cómo encontrará la salida. Opta por echar a andar, pero ignora a qué distancia o en qué dirección se halla la civilización más próxima. Decide que es preferible moverse y mantener a raya el frío aire que, al parecer, se empeña en abrirse paso por los pliegues de su capa.
Comienza a caminar, consciente de las diferentes texturas del suelo que pisa. A veces la superficie es dura, otras veces arenosa. De tanto en tanto se hunde en un barro helado que le congela los huesos en los tobillos. El tiempo pasa y no parece que esté cerca de hallar un camino que lo saque de esta niebla o del reino de las tinieblas del que parece emanar. De repente asoma una silueta humana que parece aguardarlo. Ligeramente atemorizado, se acerca a ella con la esperanza de que lo libere de esta situación. Mientras lo hace, advierte que la silueta lleva una larga guadaña sobre el hombro. ¿Qué ocurre entonces? Dé vida a la escena. Deje que transcurra en su imaginación.
La Muerte es, en muchos sentidos, una conmemoración de la vida. Es la primavera tras un largo y frío invierno. Cuando la primavera llega, la tierra se calienta y comienzan a brotar nuevas semillas y hojas. En el aire reina una sensación de renovación y frescura. Los animales, las plantas y los seres humanos renacen. La Muerte es el símbolo del renacimiento.
Existen muchas sociedades que celebran la Muerte como una liberación del alma. Hay que comprender que no estamos hechos únicamente de huesos, carne y sangre. Somos, ante todo, espíritus encarnados en una forma peculiar denominada cuerpo humano. El cuerpo es como una prenda de vestir que, tras muchos años de uso constante, acaba por gastarse. Por lo tanto, el cuerpo es sólo un vehículo del alma.
Al alma le resulta muy difícil abandonar el cuerpo si los vínculos que lo unen a él son demasiado fuertes. Por eso hay tantas personas que se ven incapaces de abandonar su
cuerpo cuando les llega la muerte, porque cuando vivían en la Tierra sólo les preocupaba su existencia material. La Muerte está aquí para enseñarnos cómo desligarnos del mundo material. El alma, de hecho, no tiene tiempo que perder, está aquí con una misión especial y, una vez concluida, tiene que informar de su trabajo al mundo invisible. Si su obra está incompleta, tendrá que volver y buscar otro vehículo en el que proseguir. Todos los seres nacidos en el mundo físico están sometidos a la forma mortal y, tarde o temprano, perecen.
La historia de Drácula es la de una persona que no puede desprenderse de otra persona.
Al tomar la firme decisión de ver nuevamente a su difunta esposa, Drácula se aferró a su cuerpo durante siglos, succionando la fuerza vital de otras personas para sobrevivir. Su cuerpo se convirtió en una suerte de cárcel. Cuando reencontró a su mujer, dio por concluida su misión. Su alma, finalmente, podía liberarse de todos los sufrimientos del pasado.
Todas las culturas glorifican la Muerte. Los antiguos egipcios destinaban la mayor parte de sus riquezas a la construcción de pirámides. En nuestra sociedad, cada vez que encendemos el televisor presenciamos la exaltación de tiroteos, persecuciones de coches y agresiones a mujeres. Los asesinos acaban convirtiéndose en personajes célebres. Se escriben libros —que proporcionen suculentas ganancias— sobre los crímenes atroces que cometen. Las vidas destrozadas de las víctimas y sus familias carecen de importancia.
Quienes hacen el bien son subestimados o ridiculizados. Cuando la sociedad alcanza semejante estado, significa que está agonizando.
Esta carta también hace alusión al reciclaje de productos desechables. En los últimos años se ha avanzado significativamente en la reeducación de los consumidores a través de campañas en favor de una mayor conciencia ecológica. La gente recicla el papel, el vidrio y las latas, y es más consciente ahora que hace veinte años de los efectos nocivos que ejercen sobre los alimentos y el agua la contaminación de los coches, las lacas, las sustancias químicas y los medicamentos.
El siguiente paso consistiría en concienciar a la gente para que decida sobre la clase de entretenimiento que está dispuesta a recibir de los medios de comunicación. Cuando la gente se niegue en redondo a contemplar pasivamente escenas gratuitas de violencia y agresividad, cuando rompa el acuerdo con los magnates de la comunicación sobre la emisión de esta clase de imágenes y los publicistas no puedan vender sus productos a través de los programas de aquéllos, la situación cambiará y comenzaremos a construir una sociedad mejor.
La Muerte nos muestra cuán destructiva resulta a veces la tendencia a aferrarse a las cosas, las personas o los sentimientos. Así, la carta de la Muerte nos anima a abandonar estos hábitos dañinos y a empezar de nuevo en libertad. Pregúntese qué tiene que perder y qué tiene que ganar. Empiece ahora. Todo final es un nuevo comienzo.
La Muerte nos libera del pasado. El Segador sostiene una guadaña. La guadaña, de hecho, no arranca los hierbajos de raíz y, por lo tanto, está permanentemente impidiendo que crezcan: sólo despeja la superficie durante un lapso de tiempo limitado. Este aspecto de la carta de la Muerte nos lleva a preguntar hasta qué punto buscamos una solución a nuestros problemas. ¿Nos limitamos a «ir tirando», a cortar continuamente las hojas de nuestros problemas para que vuelvan a crecer y continúen afligiéndonos?
Emplee el símbolo de la guadaña para cercenar los lazos que lo unen al pasado: a personas o sentimientos nocivos. Córtelos simbólicamente, uno a uno.


ASPECTOS NEGATIVOS DE LA MUERTE

Agotamiento, apegada, egoísta, celosa, sesiones espiritistas, apatía, acumulación,
putrefacción, tóxica, irritable, taimada, compulsiva, crea dependencia, veneno, vengativa,
mal genio, reservada, obstinada, obsesiva, claustrofóbica, impotente/frígida, se aferra,
escándalos, hostil, seguro de vida, amenaza, depravada, virulenta, intolerante, enérgica,
funeraria, inactividad.


PALABRAS CLAVE DE LA MUERTE

Resurrección, secreto, orgasmo, fantasías, enigma, decidida, profundidad, metamorfosis,
fascinante, dolor y placer, tenacidad, bajo control, terror (películas, libros), sensación,
cambio, liberación.


SUGERENCIAS DE LA MUERTE

Si fracasa en una empresa, aléjese de ella, estúdiela y vuelva a intentarlo.
Cuando abandone un mal hábito, sustitúyalo por uno bueno.
No tenga miedo al cambio.
Aprenda a superar las pérdidas y siga adelante.
No retenga a sus familiares o amigos moribundos, ni intente comunicarse con ellos.
Déjelos partir en paz.
Deje a un lado las condiciones negativas para empezar de nuevo.

jueves, 7 de octubre de 2010

El Colgado



EL SUMISO
La verdad es, en ocasiones, lo contrario de lo que parece.
ANÓNIMO
Camina por un bosque y tropieza con una escena extraña. Suspendido de un pequeño cadalso, boca abajo y con las manos atadas a la espalda, hay un hombre. Un letrero clavado en un lado del cadalso reza:
«Este hombre es culpable de un delito. Debe permanecer colgado durante un día entero.
Si alguien lo baja o le proporciona alimento, recibirá igual castigo.» Es evidente que el hombre sufre. ¿Qué hace usted?
En la Edad Media, a los criminales, como castigo a sus delitos, se los colgaba boca abajo de un pie durante todo un día, desde el alba hasta el ocaso. Los hombres infligían igual castigo a las mujeres que practicaban el «herbalismo», temerosos del poder que representaban, el poder de lo desconocido. La alarma contra la brujería no fue más que el intento de los médicos de acabar con la competencia de quienes no hacían otra cosa que practicar formas antiguas de curación y ayudar en el parto. La soga de la que pende el Colgado evoca el cordón umbilical que en su día nos conectaba con el resto del universo físico. Sugiere un vínculo con la Gran Madre, el Mar. Todos somos semillas de la misma Madre.
El Colgado nos invita a observar nuestros complejos, las inhibiciones que nos mantienen atemorizados y en estado de servidumbre. No tenemos que interpretar el papel de víctima.
Poco más ocurre en compañía del Colgado. Se limita a permanecer suspendido, sin hacer nada y, por tanto, sin producir. Representa la pasividad. En cierto modo es como una veleta. Se balancea continuamente entre comentarios y opiniones según sopla el viento.
Tan pronto defiende una idea como se decanta por otra. Su mundo está hecho de sueños. Le gusta escapar de todo. Nos alerta de que no debemos estar completamente abiertos a todas las influencias.
El Colgado está aquí para preguntarnos qué estamos dispuestos a sacrificar para poder progresar en la vida.
Si observa la disposición de los brazos del Colgado (flexionados detrás de la espalda) y la pierna cruzada sobre la otra, verá el símbolo del Agua representado por el triángulo invertido. El Agua es un elemento esencial en nuestras vidas y el más poderoso de todos.
Erosiona continentes enteros y transporta vastas cantidades de elementos por todo el globo terráqueo. La costa este de Inglaterra continúa, incluso ahora, hundiéndose gradualmente en el mar, mientras que la costa oeste se eleva alrededor de 2,5 cm al año.
Fue el elemento agua el que enfrió la tierra tras su creación y permitió que hubiese vida en su fase más elemental, es decir, en estado amébico. El agua se manifiesta de muchas formas: gaseosa, sólida y líquida. Es indestructible.

ASPECTOS NEGATIVOS DEL COLGADO

Influenciable, predispuesto, maleable, resignado, demasiado accesible, irrealista/idealista,
poco práctico, sentimientos ocultos, demasiado absorto en sus problemas, descuidado,
engañoso, ve el mundo al revés, manipulado/rechazado, abuso innecesario, situación
estancada, confuso, victimista, presta oídos a los chismorreos, esquivo, vive de fantasías.


PALABRAS CLAVE DEL COLGADO

Obediente, actividad suspendida, período de demora, visiones, misticismo, vapores,
niebla, espera, superación, desinterés, bruma, calma, confusión, transición, retraso,
sacrificios.


SUGERENCIAS DEL COLGADO

Deje de hacer cosas que le resulten perjudiciales.
No se deje influir por la opinión pública.
No permita que sus amigos o familiares le digan lo que debe hacer o pensar. Deje de
representar el papel de mártir. Busque la verdad en lugar de prestar oído a los
chismorreos.

La Justicia


LA LEY DEL INTERCAMBIO
Quien trabaja con fuerzas opuestas sin tocar los extremos, es capaz de crear.
ANÓNIMO
Se encuentra ante una enorme balanza. A su espalda, una figura encapuchada lo insta a subirse a uno de los platillos. Mientras usted sube, siente una vibración. Algo —no sabe exactamente qué— ha sido colocado en el otro platillo, que ahora actúa como contrapeso.
Siente el balanceo ascendente y descendente de la balanza. No está seguro del significado de esta etapa del Viaje. ¿Qué le sucederá si la balanza se inclina hacia su lado?
Además, vislumbra sombras de extrañas formas agazapadas en la oscuridad, sombras que se abalanzarán sobre usted si «fracasa». Dé vida a la escena. ¿Qué ocurre entonces?
La Justicia nunca nos abandona, está en todas partes y en todas las cosas. La Justicia representa el equilibrio y está vinculada al símbolo de la estabilidad y a todos los aparatos de peso y medición. Si no añadimos un poco aquí y quitamos un poco allá para mantener
el equilibrio de los platillos, como si fueran el corazón y la mente, se producirá el desequilibrio.
La Justicia puede definirse como una forma de comercio. Para obtener algo, hay que pagar por ello. La Justicia hace referencia a esas cosas sencillas e insignificantes que damos por sentadas en nuestras vidas. La Justicia sólo es posible si damos y tomamos. La Justicia representa la ley del intercambio: tomamos algo y debemos dar algo a cambio. Si usted consigue equilibrar ambos platillos de la balanza, habrá alcanzado la justicia.
La Justicia nos previene de violar los derechos de los demás. Nos enseña el principio de la propiedad y el respeto por el patrimonio ajeno. Quien no respeta la propiedad de los demás, pone en peligro la suya.
Para comprender realmente a la Justicia, hay que tener en cuenta no sólo los bienes materiales, sino también los sentimientos y pensamientos. Si damos demasiada importancia a la riqueza y los bienes materiales, la necesidad de desarrollar nuestra vida espiritual cada vez será menor. Ya no tendremos deseos de leer, de estudiar o meditar, porque ya no existirá la necesidad que nos impulsaba a hacer tales cosas. Si aceptamos que a veces es preciso privarse de ciertas comodidades, no tardaremos en sentirnos renacer.
No podemos escapar de las consecuencias de nuestros actos. Hemos olvidado la mayoría de las cosas malas o negativas que hemos hecho en el pasado, pero en realidad yacen, como las ratas muertas, bajo los tablones del suelo, descomponiéndose y desprendiendo un olor cada vez más difícil de pasar por alto. Podemos intentar disimularlo con perfumes, pero con el tiempo los tablones se pudrirán y los cimientos desaparecerán como quien tira de una alfombra bajo nuestros pies. En nuestra sociedad, las personas tienden a hacer lo imposible por ocultar un problema en lugar de enfrentarse al mal o la negligencia que lo causa.
Gran parte del «negativismo» imperante procede de la gente que intenta solucionar los problemas con métodos destructivos. Las personas necesitan desafíos que afrontar y
superar. Cuando no los tienen, se crean sus propios problemas, como un defecto de salud, depresión, apatía, drogadicción, etc.
La carta de la Justicia nos habla del karma, que significa que cada uno de nosotros será recompensado por el bien que ha hecho y castigado por el mal cometido. El proceso del
karma puede tardar en filtrarse, pero es ineludible.
Al igual que la cadena kármica de causa y efecto, en la naturaleza existe otra clase de equilibrio: la cadena de alimentación. Ecológicamente, la naturaleza es una gran alquimista que transforma los desechos naturales en cielos y aguas diáfanos. Es el género humano, no obstante, el que amenaza gravemente la capacidad de la naturaleza para seguir adelante.


ASPECTOS NEGATIVOS DE LA JUSTICIA

Indecisión, injusticia, demasiado poder cuando no es necesario, malas intenciones,
enfermedad, sólo considera sus propios métodos, delitos premiados, justicia ciega, justicia
creada por el hombre, desventaja, propaganda, no se le permite ayudar, caos,
sufrimiento, deudas kármicas, prisión, laxitud cuando se requiere severidad, rigor cuando
se precisa compasión.

PALABRAS CLAVE DE LA JUSTICIA

Reajuste, diplomático, moral/ética, derecho/abogados, código de conducta, acusación,
testigo, culpa, pacto, juicio, demandado, pena, castigo, terminante, sentencia.


SUGERENCIAS DE LA JUSTICIA

Denuncie el crimen/luche contra la injusticia. Escuche el parecer de todos antes de tomar
una decisión.
Sea imparcial.
Sea objetivo y justo con sus propios criterios. No acuse si no conoce previamente la
verdad. Acepte su karma. Si manifiesta cualidades espirituales, como amor, paciencia,
sacrificio y buena voluntad, sus problemas se verán enormemente aligerados. Haga
planes a largo plazo. Cuando deba tomar una decisión, considere los pros y los contras.
Puede emplear una balanza imaginaria para representar su elección. Busque el equilibrio
y la igualdad. Observe sus propios defectos (malas acciones).

sábado, 2 de octubre de 2010

La rueda de la fortuna


LA DAMA DE LA SUERTE

Está frente a una gran Rueda que gira lentamente. La Rueda le recuerda los cambios de fortuna que hasta ahora ha sufrido en su Viaje. Le trae a la memoria los momentos buenos y malos. Ahora se da cuenta de que todo encaja, como los diferentes hilos teñidos de un tapiz. Se imagina subido a esta Rueda y se siente más seguro para afrontar los problemas que encuentre por el camino, sabedor de que todos se resolverán de un modo u otro. También es consciente de que ya no se alegrará tanto cuando las cosas vayan bien, pues siempre habrá tempestades que atravesar.
La Rueda de la Fortuna es un símbolo antiguo que representa la fortuna y la desventura. Tiene muchos nombres: Rueda del Destino, Rueda de la Vida o Rueda del Tiempo. La Rueda abarca numerosos aspectos de nuestra vida. ¿Acaso no nos preguntamos por qué
hay personas más afortunadas que otras? ¿Qué nos depara el destino? ¿Podemos cambiarlo? ¿O tenemos que vivirlo de nuevo para aprender de él? A veces, se piensa que la Rueda comprende la suerte y se la compara con la ruleta de los casinos de juego. Si observa a los jugadores profesionales, verá que suelen ser muy supersticiosos. Cambian inopinadamente de mesa si en ella entra a jugar alguien cuyo aspecto no es de su agrado. Entonces deambulan, esperando una señal o un símbolo que les indique dónde jugar e incluso cómo jugar.
La Rueda está en continuo movimiento. La Rueda es, en efecto, la que nos proporciona la movilidad: ruedas para carros y neumáticos para coches y bicicletas. Con la Rueda nos trasladamos de un lugar a otro, de una situación a otra. El principio de la Rueda es: nada permanece, hemos de evolucionar continuamente y avanzar con la corriente. Si se estanca en una situación durante demasiado tiempo, es evidente que algo va mal. Observe qué puede cambiar para pasar a la siguiente situación o correrá el riesgo de regresar al punto de partida. Es por ello que en el siglo XV la gente creía que la Rueda de la Fortuna era sencillamente la representación del dicho: «todo lo que sube, baja». Era una filosofía fantástica.
La Rueda de la Fortuna no nos proporciona forzosamente lo que queremos, sino aquello que necesitamos para progresar. En ocasiones parece que perdemos el control, que atravesamos por diferentes incidentes o experiencias que a veces carecen de sentido. En muchos aspectos no podemos detener la Rueda, tenemos que recorrerla hasta el final. La Rueda cambia la forma en que manejamos nuestra fortuna.
La buena fortuna se nos presenta de maneras diversas. Va unida a nuestros principios de generosidad y prodigalidad. Está relacionada con la grandeza de nuestro espíritu. Algunas personas parecen increíblemente afortunadas, pero no siempre reparamos en el trabajo y el esfuerzo que han invertido para crear aquello que ha ocasionado su buena fortuna.
La fe es otro aspecto de la Rueda. La fe es la capacidad de recuperarse tras sufrir un revés en la vida. Esta característica es comparable a la de una pelota de goma: por muy fuerte que se lance contra el suelo, siempre se recupera. Cuanto más fuerte golpea el suelo, mayor altura alcanza en el aire.
La Rueda también representa la fe en el futuro. Si la gente no tuviera fe en el futuro, dejaría de procrear, no tomaría en serio sus compromisos e incurriría en enormes deudas. La Rueda nos recuerda que hemos de pensar en el mañana.
Fue la invención de la Rueda el fenómeno que realmente puso en marcha el desarrollo de la sociedad humana. Por ejemplo, la rueda hidráulica aprovecha la energía natural de los arroyos y ríos y la transforma para que podamos utilizarla. Con esta energía somos capaces de moler grano, generar electricidad, etc.
Muchas personas experimentan los altibajos de la vida como si llevaran un termostato incorporado. Cuando las cosas comienzan a ir demasiado bien, el termostato se desconecta y corta la energía. Luego, tras un período de calma, el sistema vuelve a ponerse en marcha y las cosas comienzan a funcionar de nuevo. Esto se debe a que, al llegar a la cima de su progreso cíclico, las personas se vuelven arrogantes y derrochadoras y tienden a abusar de los recursos y a pecar de excesiva extravagancia. En su fuero interno son conscientes de que están obrando mal y el espíritu empieza a preparar el terreno para un período de escasez durante el cual pueden adquirir otra oportunidad para aprender a valorar el dinero, la amistad, la familia y la lealtad y a percibir la superficialidad de los bienes materiales. Se dice que «la soberbia antecede a la caída».


ASPECTOS NEGATIVOS DE LA RUEDA

Demasiado optimista, altibajos, no se le puede mista molestar con
Detalles, revés, busca la protección del destino, bebe o come en
Exceso, montaña rusa, siempre surgen las mismas dificultades, grandes promesas, olvida
las promesas hechas, decrece.


PALABRAS CLAVE DE LA RUEDA

Ciclos, alegre, oportunidades disfrazadas, tranquila, crédula, caridad, lo mejor, obsequio,
sentido del humor, prueba de fe, popular/sociable, abundancia.


SUGERENCIAS DE LA RUEDA

Valore su buena fortuna: aprecie lo que tiene. Alégrese de la buena fortuna de los demás.
Suba de peldaño en peldaño. No prometa más de lo que puede cumplir. Desarrolle su fe.
Sea moderado en todo lo que haga. Desee buena suerte a los demás. Sea paciente, tenga
fe, trabaje con amor y la ayuda le llegará de dentro y de fuera.
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