martes, 26 de octubre de 2010

La Templanza



LA COMBINACIÓN PERFECTA
Cuanto hay detrás y delante de nosotros son nimiedades en comparación con lo que yace
dentro de nosotros.
LEYENDA DE UNA PANCARTA EN UNA MANIFESTACIÓN EN LA INDIA, 1978.


Camina por una carretera que se extiende hasta perderse en la lejanía. Mientras avanza, a un lado divisa un remanso de agua que brilla de una forma especial. Se aproxima para observarlo de cerca y contempla su propio reflejo. En ese momento se produce un cambio en la superficie del agua. Un movimiento de rizo recorre la superficie y, de repente, no sólo ve su propio reflejo, sino el de otro ser que se halla de pie a su lado. Sobresaltado, se vuelve y ve a un ángel que desprende un intenso resplandor. El ángel sostiene una copa en cada mano y entre ellas fluye el agua —o algo que semeja agua—, cruzando el aire. El ángel ha venido a entregarle un mensaje. Usted intenta hablar, pero no puede. Con todo, es capaz de comunicarse a través de la mente. ¿Qué ocurre entre usted y el ángel en este día de buen augurio? Dé vida a la escena.
La Templanza utilizada en el Tarot tiene un significado diferente del que empleaba, por ejemplo, la Sociedad de la Templanza que en la década de 1930 luchó por la prohibición del alcohol. Aquí hace referencia al proceso de puesta a prueba y refinamiento, como la espada que es templada en el yunque antes de pulirla para su venta. La Templanza nos induce a observar las experiencias de la vida que nos han puesto a prueba, permitiéndonos mejorar como personas.
La Templanza, en realidad, no es más que una indicación de los problemas que debemos afrontar y solucionar en la vida. Si somos capaces de purificarnos, la Templanza se manifestará en forma de ayuda «desde arriba». Puede ser una terapia, un asesoramiento o un tratamiento curativo. Así pues, debemos pasar por la Templanza a fin de limpiar y purificar nuestra alma del karma negativo. La Templanza es, en cierto modo, un parabrisas empañado: necesitamos limpiarlo para ver la carretera.
Con la Templanza reconocemos que hemos nacido aquí, en la Tierra, como piedras sin pulir. Cada persona es una piedra preciosa todavía por descubrir. El diamante, al principio, no es más que una piedra desigual, mellada y opaca. Hay que someterlo a varios procesos para dejar al descubierto su belleza y translucidez. El mismo principio es aplicable al alma. La Templanza es como una bola de cristal: representa la claridad.
Trabaje con piedras preciosas y semipreciosas. Identifíquese con ellas, sea como ellas. Medite sobre su belleza, colores y pureza. Observe cómo captan y reflejan la luz. Pídales que le otorguen sus propiedades y virtudes.
La carta de la Templanza nos anima a desarrollar nuestra conciencia en relación con las verdades que plantean la filosofía y la religión. No nos dice que las aceptemos ciegamente, sino que, al mirar la vida desde esa perspectiva, quizá encontraremos una importante e inesperada fuente de satisfacción.
También nos insta a observar aquello que apoyamos. ¿Apoyamos a nuestros amigos de forma positiva, tal como nos gustaría que ellos nos apoyaran? Si estamos descontentos con algo, no olvidemos que poseemos el poder de retirarle nuestro apoyo. Si, por ejemplo, nos desagrada la ingente cantidad de violencia y maldad de los medios de comunicación, deberíamos dejar de comprar las revistas y periódicos que la fomentan. Nuestro dinero, tiempo y atención son votos a través de los cuales podemos manifestar nuestro acuerdo o desacuerdo con algo.
La carta de la Templanza también rige la curación y nos muestra las diferentes formas curativas a las que podemos acceder. La homeopatía es, actualmente, una opción muy respetada frente a la medicina ortodoxa. La acupuntura, la hipnoterapia, los cristales, el equilibrio de los chakras. ¿Cuál de estas formas curativas ha probado? Probablemente obtendrá mejores resultados recurriendo a una de estas alternativas que visitando al médico para que le recete un medicamento contra los síntomas del mal que sufre. Si no ha probado ninguna, intente al menos, por ejemplo, el «shiatsu». Acuda a un profesional de alguna de estas terapias y deje que desenrede los nudos y elimine los obstáculos que padece.


ASPECTOS NEGATIVOS DE LA TEMPLANZA

Atascada en el pasado, demasiado delicada, miedo a ser herida, sucia, sensible al dolor,
curadores que necesitan cura, ¡estoy bien!, se resiste a aprender, busca la salida fácil de
los traumas pasados.


PALABRAS CLAVE DE LA TEMPLANZA

Nueva enseñanza, elevación espiritual, fuego y hielo, alineación, puente, honrada,
enérgica, exploradora, iluminación, transparente, realza, brillo, estilo, fusión, misión.


SUGERENCIAS DE LA TEMPLANZA

Cultive la espiritualidad.
Practique la autocuración.
Si no puede hacerlo solo, únase a un grupo de apoyo.
Muéstrese partidario de las prácticas curativas alternativas.
Para desarrollar un mayor estado de conciencia es preciso mirar el pasado a fin de
comprender el presente.
Instale la verdad en su alma y será libre.

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