martes, 28 de diciembre de 2010

LA TORRE



EL DESTRUCTOR
No es preciso sufrir un caos continuo para crecer.
ANÓNIMO
Es de noche, pero la luz cubre el cielo, iluminando por un instante una ladera desolada
donde la lava se ha amontonado y solidificado creando formas grotescas. A lo lejos divisa
un pico elevado, en forma de cono, que emite una tenue luz roja sobre las nubes errantes,
revelando la presencia de un volcán parcialmente inactivo. Un viento frío lo envuelve, un
viento penetrante que remueve iras y hostilidades, aun cuando no existe motivo. Las
nubes se abren y vislumbra un pequeño edificio sobre la ladera del volcán. Su
construcción antigua parece indicar que ha estado allí durante siglos. ¿Cómo ha podido
sobrevivir a los redobles del volcán? Se acerca al edificio y advierte que hay luz en su
interior y que sus habitantes están cantando una suerte de himno o liturgia. Dé vida a la escena.
La Torre pone a prueba los cimientos de nuestras vidas. ¿Erigimos castillos en el aire o
construimos sobre tierra firme? En la Torre vemos el rayo azotando las paredes del
edificio. Se ha dicho que representa a Dios derribando el trabajo del hombre. En realidad,
esta carta muestra el modo en que el hombre culpa de sus errores a Dios, pues si aquél
hubiese instalado un pararrayos en la Torre, ésta habría escapado de la destrucción
puesto que la descarga eléctrica se habría desviado al suelo sin mayores consecuencias.
Por lo tanto, si deseamos que las cosas funcionen, debemos asumir la responsabilidad de
nuestras vidas. No podemos seguir culpando a nuestros padres, a nuestra educación, al
gobierno o a los dioses: debemos recuperar el poder asumiendo la responsabilidad.
Cuando culpamos de nuestros problemas a factores externos, estamos desprendiéndonos
de nuestro poder y renunciando a cualquier oportunidad de cambio.
La Torre nos insta a tomar precauciones. Si una casa se construye sobre la arena o sus
cimientos no se implantan convenientemente, es obvio que con los años se vendrá abajo.
Si el propietario o los vecinos no hacen nada para evitarlo, la casa tarde o temprano
quedará reducida a escombros, arrastrando consigo las viviendas colindantes.
El mismo fenómeno ocurre en la vida de cada persona. Si no nos cercioramos de la solidez
de los cimientos sobre los que construimos nuestra vida, el rayo de la Torre la destruirá
por completo. Recuerde alguna ocasión en que haya visto cómo algo se desmoronaba con
rapidez y comprenderá la influencia de la Torre.
Los efectos de la Torre son devastadores. Pueden manifestarse como una serie de
desastres en cadena (pierde las llaves, luego le roban el coche, le desvalijan la casa, lo
despiden del trabajo, etc.) o como un colapso nervioso, un accidente, una enfermedad, etc.
La carta de la Torre nos purga de los viejos comportamientos y actitudes. Nos abre los
ojos a la nueva realidad. Cada crisis hace estallar los espejismos que conforman nuestra
vida. La Torre es, en realidad, una pasadera que extiende nuevos cimientos en nuestra
vida. Pone a prueba nuestra fuerza y nos ayuda a evaluar una vez más nuestra situación actual.
La vida en la Tierra es una gran escuela donde se nos pone a prueba continuamente. Es a
través de estas pruebas que la gente desarrolla poco a poco la fe, la esperanza y el amor.
Esta carta nos habla del coraje frente a la adversidad. Nos enseña que la ira no siempre
es destructiva. Si damos una salida positiva a la ira, ésta puede constituir una fuerza para
generar un cambio creativo. Fue la ira la que indujo a la gente a abolir el tráfico de
esclavos y a luchar por la Carta Magna o la Declaración de Derechos y por la libertad para
elegir el gobierno de su país. Cuando la ira se reprime degenera en una herida cancerosa
que conduce a la enfermedad y la depresión o engendra violencia y destrucción. En los
programas de asesoramiento, la persona, antes de pasar de la apatía a la euforia, debe
atravesar un estado en el que toma contacto con su ira y la expresa.
Esta carta también nos advierte que deberíamos utilizar la boca con mayor frecuencia
para hacer saber a los demás qué deseamos, qué no estamos dispuestos a tolerar y
cuándo nos decepcionan. ¡Debemos aprender a utilizar este poderoso aparato que es la
boca! Una vez activada, puede tener efectos increíbles. Recuerde alguna ocasión en que
se liberó de un nudo en el pecho al decir a una persona lo que pensaba realmente y comprenderá
el poder de esta experiencia.
La Torre actúa, sobre todo, como una limpieza kármica. No sólo afecta a personas o
situaciones, sino también a países. El clima, las inundaciones, los terremotos, las guerras,
el hambre, los tornados, las erupciones volcánicas, todo ello está relacionado con la Torre.
Algunos países o poblaciones necesitan experimentar una Iimpieza kármica para crecer de nuevo.

ASPECTOS NEGATIVOS DE LA TORRE
Vandalismo, confusión, tempestuoso, desmoronamiento, error, ruina, caída, construir
castillos en el aire, rígido, “sabelotodo”, furia/violencia, rabia/feroz, misoginia, peligro,
destructiva, colapso, cambia la forma.

PALABRAS CLAVE DE LA TORRE
Repentina, velocidad de la luz, fuego tensión, agitación, impetuosa, sorprendente,
advertencia/prueba.

SUGERENCIAS DE LA TORRE
Esté preparado cuando surjan los problemas.
No reprima la ira, no le tenga miedo. Diríjala.
Utilice la energía de forma constructiva para iniciar la transformación y desprenderse de
las viejas formas. Muéstrese dispuesto a cambiar las viejas formas. No recluya la energía.
Construya su vida sobre cimientos más sólidos.

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