viernes, 19 de febrero de 2010

Para dar actividad a tu baraja

Una baraja recien comprada no es mas que una baraja. Entre la compra y el momento en que se vuelve verdaderamente activa y sobre todo tuya ( magico instrumento capaz de responder solo a sus requerimientos , se situa toda serie de precauciones y detalles que, segun la tradicion, no debe descuidarse.
En suma, no basta escoger la baraja, pagarla y llevarsela a casa. Ni tampoco liberarla del celofan protector, abrir la caja y mirar las cartas. Es preciso, para decirlo en lengua informatico, hoy tan difundido,, formatearla, es decir, abrirle el camino. predisponerla para su uso sucesivo.
En primer lugar, su baraja, expuesta entre las demas en una tienda, ha sufrido necesariamente una larga serie de contractos cuya huella, como enseña la parapsicologia, lleva todavia. Las personas que las han fabricado, empaquetado, enviado, vendido o simplemente tocado le han imprimido inconscientemente su cualidad sutil: una especie de marca vibratoria que, muy probablemente, no coincide con la suya, la unica que las cartas deben poseer efectivamente.
Con el tradicional rito de purificacion, la baraja es lavada de todas estas impurezas sutiles, mientras que con el susucesivo acto de la consagracion recibe su impronta, que le confiere, como a traves de una ceremonia iniciatica, una individualidad muy precisa.
Para purificar las cartas de posibles impregnaciones, despues de soplar ligeramente sobre cada una de ellas, pase primero cada una de las cartas, por delante y por detras, y luego toda la baraja sobre el humo producido por una varita de incienso, y a continuacion sobre la llama de una vela. Exponga luego la baraja, envueltra en un trozo de tela blanca, ala luz de la Luna a partir de la fase creciente o aun mejor tres dia antes del plenilunio ( marcado en el calendario con un circulito claro ), durante siete noches consecutivas.
La exposicion a la Luna puede repetirse periodicamente en torno a los equinoccios ( marzo y septiembre ) y alos solsticios ( junio y diciembre ) para reintegrar las energias sutiles perdidas por los arcanos con el uso.
Ahora su baraja esta lista para ser consagrada a los cuatro elementos.
Coloque en las cuatro esquinas de un mantel blanco una vela, simbolo del elemento Fuego, una varita de incienso, el Aire, una copa llena de agua y un puñado de sal, respectivamente relacionadas con el Agua y la Tierra. Lavese las manos bajo el agua corriente y luego, dirigiendose hacia el norte, que determinara ayudandose con una brujula, divida la baraja disponiendo en dos filas, primero los 22 arcanos mayores, luego, en cuatro filas, segun el palo, los 56 arcanos menores, en este orden: Bastos, Copas, Espadas y Oros.. A continuacion, vuelva a envolver las 78 cartas en la tela blanca, color de la Luna, y luego en un segundo envoltorio blanco o violeta, color de Neptuno, antes de guardarla en un cofrecillo de madera o de carton ( nunca de metal o plastico ) junto con una fotografia suya, un cuadradito de alcanfor, una pequeña concha, dos o tres hojas de laurel o de malva, una pequeña alhaja de plata o una perla, todos ellos materiales ligados de una forma a la Luna por el misterioso hilo de las correspondencias cosmicas.

La baraja, ya esta lista para el uso, no debe volver a ser tocada por nadie salvo usted, si no es consultante, y solo cuando se lo sugiera el cartomantico.
Al final de cada consulta las cartas deben volver a ordenarse siempre y pasarse tres veces por el humo del incienso.
Durante la consulta la baraja se dispondra sobre un tapete: algunos cartomanticos lo prefieren violeta y adornado con simbolos esotericos, aunque tambien puede ser negro, blaco o azul oscuro, es decir, de un color no deslumbrante pero contrastante, para facilitar la lectura de los naipes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se ha producido un error en este gadget.